viernes, 14 de enero de 2011

The Straight Story (la tragedia de ser viejo)

Quizás fuera el día 9 de Noviembre de 1996 cuando inesperadamente algo removió la mente osada de David Lynch. Tres años más tarde el mundo del cine quedó sorprendido cuando Lynch presentaba su última película The Straight Story (Una historia verdadera en España y Una historia sencilla en Argentina). Lynch dejó a un lado su universo onírico para romper todos los esquemas y contarnos una sencilla historia de amor entre hermanos, basada en hechos reales.

The Straight Story cuenta la historia de Alvin Straight, un anciano de 73 años de salud débil y con una hija discapacitada que se embarca en la aventura de su vida al enterarse que su hermano mayor, con el que no se habla desde hace 10 años, está muy enfermo. Alvin, que no dispone de medios posibles para realizar tal viaje, se hace con una segadora John Deere que la acompañará a lo largo de toda su travesía y que se hace protagonista secundaria del film.

Se trata de un drama por el que su actor principal Richard Farnsworth nos conduce a través de las 6 semanas y 386 kilómetros que separa el origen (Laurens, estado de Iowa) del destino (Mount Zion, estado de Wisconsin). Todo es reseñable en esta genial obra maestra de Lynch. Los paisajes naturales acompañados de las bellas notas de un inconmesurable Angelo Badalamenti (donde creo que llega al punto álgido de su carrera, al menos hasta ahora), un guión limpio y escueto aunque con varias frases para recordar, para reflexionar,... Lynch cuenta mucho sobre la tragedia del anciano, el fin de la vida humana donde toca vivir probablemente la parte más complicada de ésta, tal vez olvidados por muchos, viviendo de los recuerdos en un mundo que no te pertenece y que ha evolucionado a un ritmo enfermizo, con infinidades de problemas que evitan el poder afrontar nuevos retos. El mérito de Alvin está elevado a la máxima potencia al luchar contra estas imposibilidades, contra su pobre estado de salud para poder conseguir matar el orgullo que impide abrazar a su hermano tras tanto tiempo perdido.

Richard Farnsworth te toca la fibra sensible y hace una papel absolutamente elogiable, quizás el mejor del año 1999 que le llevó a conseguir una nominación de los Oscars al mejor actor (lo ganó Kevin Spacey por American Beauty). Este desconocido actor para el público se había dedicado a tener papeles pequeñísimos o secundarios a lo largo de su carrera. A principios de los 90 le fue diagnosticado cáncer de próstata y tras vencer a la enfermedad se le presentó poco antes de protagonizar el film de Lynch un nefasto cáncer óseo primario terminal. Mientras trabajaba sabía que sería su última película y dejó un imperecedero papel en uno de sus muy escasos papeles principales, pero por el que sin duda es recordado. Desgraciadamente poco después el bueno de Richard no soportó más los insufribles dolores provocados por su enfermedad y terminó suicidándose el 6 de Octubre de 2000. La verdad es que pensar que estaba muy enfermo mientras rodaba el film no hace más que engrandecer aun más su trabajo y estremecer al espectador cuando recuerda alguna de las frases que el actor manifiesta en algunos momentos, como por ejemplo en la escena en la que un chico joven le pregunta: "¿Qué es lo peor de ser viejo, Alvin?" y él responde con una tristeza lúgubre "Lo peor de ser viejo es recordar cuando eras joven". 

Aquí está uno de los trailers de la película en español.



Como pueden ver toda la crítica alabó con vehemencia la obra de Lynch. Es curioso ver en el tráiler como hasta el crítico de cine Carlos Boyero de El Mundo (actualmente escribe para El País), que desprecia prácticamente toda la filmografía de David Lynch, se rinde ante la belleza de The Straight Story y comenta que es "una obra maestra, un regalo impagable a los espectadores y a la historia del cine". Fuera de España la crítica tuvo la misma respuesta y estuvo en la selección oficial del Festival de Cannes de 1999 siendo nominada a la Palma de Oro. Yo les recomiendo sin objeción alguna esta sentida historia de amor, porque al fin y al cabo es el amor lo que remueve la conciencia de Alvin y le hace luchar contra todo los obstáculos que se le presentan.

Sí, probablemente aquel día 9 de Noviembre de 1996 algo le pasó por la mente a Lynch. Aquel día falleció Alvin Straight a los 73 años y fue noticia, su hazaña era conocida a lo largo y ancho de una América que él se empeñó en hacer más pequeña a una velocidad máxima de 8 km/h y conduciendo una simple segadora.

Puntuación de The Straight Story: 9,3 (sobre 10).