jueves, 16 de abril de 2009

Control llega a España

Por fin, y con 2 años de retraso, el 8 de Abril se estrenó Control en los cines españoles, la película que narra la vida de Ian Curtis, cantante y compositor de una de las bandas más influyentes de la historia de la música: Joy Division. La película se centra en la carrera musical del vocalista de Manchester mostrando sus problemas físicos y psicológicos que le llevaron a acabar con su vida con apenas 23 años cuando el grupo estaba en pleno auge y días antes de iniciar su primera gira norteamericana.

Joy Division sólo posee dos discos de estudio que contenían 19 canciones. ¡Pero qué 19 canciones! Todas sublimes, desgarradoras y oscuras. Sus dos álbumes, llamados Unknown pleasures (1979) y Closer (1980), son dos joyas musicales que fueron desconocidas para la mayor parte del público en principio. Sin embargo, con el paso del tiempo su fama se expandió por todo el mundo y hoy en día son considerados un grupo de culto. Precisamente en eso radica la grandeza de la banda, en el hecho de que en menos de 3 años de carrera musical lanzaran dos obras maestras que cambiaron la historia de la música. Esto unido a la muerte prematura de Curtis lo convirtió en leyenda.

En Control se ve a un Curtis que poco a poco va consumiéndose ante los problemas personales que afronta como la epilepsia que le hace incluso sufrir ataques en los conciertos o la ruptura sentimental con su esposa causada por una periodista y fan belga de la que se enamora. Dicha ruptura le lleva a escribir Love will tear us apart (El amor nos destrozará) una de las canciones más famosas de la banda que fue grabada un mes antes de su muerte ante el éxito que la canción llegó a tener en directo y que originó que fuera catalogada en su momento como la mejor canción aún no grabada y editada.

Para mí, el momento cumbre de la cinta inglesa es la última escena justo cuando empieza a sonar de fondo Atmosphere, quizás la mejor canción que Curtis jamás haya escrito, con una letra que desborda melancolía. La película, grabada en blanco y negro, destaca por tener una magnífica fotografía, lo cual era de esperar ya que Anton Corbijn (director del filme) es un afamado fotógrafo que ha trabajado con varios grupos de talla internacional. La música de Joy Division no deja de sonar a lo largo de la cinta y, por tanto, su visionado es imprescindible para los fans de la banda y del post-punk en general. Prometo que algún día hablaré más de Joy Division y del legado que nos dejó su vocalista que, aunque se fue para siempre un 18 de Mayo de 1980, su espíritu sigue tan vivo como siempre.


"Así que esto es la permanencia... El orgullo deshecho del amor. Lo que una vez fue inocencia, ahora da la espalda."